50 Aniversario de la muerte de Marylin Monroe

El mundo de la cultura elige la filmografía de Marylin.

Art Work: Gonzalo Villar

 El de Marilyn no es de esos casos de niña prodigio que empezó a trabajar haciendo películas cuando era una niña. Ni una adolescente. Ni siquiera era rubia ni se llamaba Marilyn Monroe antes de dedicarse a la industria cinematográfica. Tenía 21 años cuando participó en su primera película, The shocking Miss Pilgrim (1947), donde sorprendentemente no se ve una sola imagen suya, tan solo se escucha su voz, en un mínimo papel desacreditado de operadora telefónica.Su carrera como actriz floreció tarde y duró poco. Concretamente 15 años, en los que participó en 33 películas, algunas como extra, y otras (las más) como auténtica protagonista, reclamo para el espectador y apuesta segura para la recaudación en taquilla. Ejerció de productora ejecutiva en El príncipe y la corista (1957), y su voz ha contribuido a la banda sonora de casi medio centenar de películas, como el Toro salvaje de Scorsese (1980), y series de televisión como Mad Men o Queer as Folk.Todo el mundo tiene un momento grabado en la retina o el oído de Marilyn Monroe. Personajes del mundo de la literatura, el cine y el arte eligen sus favoritos para presentar, como homenaje a la intensa carrera del rostro eterno del cine, esta particular filmografía comentada
 

“Advierto que no me gusta elegir una sola película de MM, pero es indudable que en Con faldas y a lo loco podemos disfrutar de todas sus cualidades: La primera de ellas, fue una gran cómica: no sabría llegar al rodaje puntual, pero conocía a la perfección el ritmo y el misterio de la comedia. Aún estando rodeada de dos grandes cómicos como Jack Lemmon o Tony Curtis, ella es graciosa aun sin abrir la boca. La segunda: tiene aquí una belleza luminosa y carnal, casi imposible de disfrutar ahora en el cine. Sale guapa desde cualquier ángulo (era guapa desde cualquier ángulo). La tercera: en esta película canta, ¡y cómo lo hace! Solía decir que aprendió a cantar escuchando a Ella Fitzgerald, a la que adoraba. La verdad es que tenía una voz pequeña pero preciosa y consiguió hacer de I’m through with love un clásico. La cuarta: en cuanto se pone seria apreciamos su vulnerabilidad que es lo que convertía cualquier personaje que interpretara, por frívolo que fuera, en alguien memorable. La quinta: la historia en sí es divertidísima, pero siempre que termino de verla, pienso, ¿sería igual sin Marilyn Monroe? Yo creo que no”.

JAIME ROSALES: La tentación vive arriba

 

“El valor iconográfico de la escena cuando ella pasa por el respiradero del metro y se le levanta la falda, eso ha quedado como una imagen mística en el cine, e incluso en otras películas, como La mujer de Rojo, lo han imitado. Esa escena es una imagen iconográfica del siglo XX. Y luego además la película está muy bien, con ese sentido del humor ácido de Billy Wilder que habla del sentido de la pluralidad de la pareja, de una forma muy inocua pero con mucha gracia”.

MANUEL GUTIÉRREZ ARAGÓN: Niágara
“Me acuerdo de esa película porque cuando Marilyn, en el personaje de Rose Loomis, va bajando por el Niágara, se le moja la ropa y se le ciñe al cuerpo”.

JAVIER GOMÁ: La jungla de asfalto (1950)
“Entre la cara y el culo elijo la cara”, me dijo una vez una amiga de excelente culo. Tras papeles secundarios en producciones menores, en La jungla de asfalto, dirigida por John Huston en 1950, hizo su aparición estelar una Marilyn Monroe deslumbrante de juventud, sensualidad y provocadora languidez. Me recuerdo en particular viendo aquellas escenas magníficas, en el salón de un apartamento, en las que ella coquetea con el abogado Emmerich, su amante, un galán sesentón de pelo engominado, recortado bigotillo y traje diplomático, al que perversamente llama tío Lon. En ese momento comprendí que las mujeres no tienen por qué elegir”.

ANA JUAN: Eva al desnudo
La ilustradora elige una película en la que Marilyn no es la protagonista, sino que representa un papel secundario, el de Miss Claudia Caswell, una aspirante a artista: “Imagino que es ella misma en su papel, justo cuando se rodó la película. En esa fiesta da la sensación de que se interpreta a si misma, haciendo cualquier cosa con tal de llegar a ser una estrella”.
referencia El Pais:

La tentación aún vive arriba

 

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