El Icono Mártir

 

Del ascetismo a la carnalidad, del martirio al éxtasis, del misticismo a la exuberancia y de la devoción al sadomasoquismo.
La imagen de San Sebastián es ambigua y ambivalente, a medio camino entre el sacrificio y el gozo, es una de las figuras más representadas en el arte contemporáneo. Militar milanés al que su muerte en martirio cristiano a comienzos del siglo IV convirtió en San Sebastián, fue mucho tiempo una referencia histórica y religiosa. Las numerosas ciudades que llevan su nombre y los innumerables templos erigidos en su culto y memoria a lo largo y ancho del mundo son expresión de la admiración que despertó su figura religiosa.
En el último tercio del siglo XIX la representación artística del santo empieza a superponerse y a oscurecer la imagen religiosa. Aquel soldado santo al que se representa semidesnudo, atado al tronco de un árbol, acribillado de flechas, con mirada doliente, se convierte en icono del arte y podría afirmarse que hoy la dimensión religiosa de San Sebastián palidece ante la versión artística del soldado Sebastián. Incluso en lugares como Donostia, en donde es el Santo patrón.
El año pasado se rindió un particular homenaje a este Santo patrón en la Sala kubo-kutxa en la exposición “De lo sagrado y lo profano”, un acercamiento a la figura del patrón de la ciudad a través de la mirada actual que nos ofrecen las obras de artistas contemporáneos que, basados en su leyenda, han tratado su repercusión y su actual significado simbólico.
Nuestra cultura está impregnada de símbolos de todos los tipos. Estos generalmente actúan de forma inconsciente y otras veces se establecen más conscientemente. Para la cultura gay, San Sebastián es un mártir y víctima de los valores morales de su respectivas época.

 

La evolución de de San Sebastián como icono gay tiene una larga historia. Su figura aparece en miles de obras de arte. Ha sido inmortalizado por los más grandes pintores −Tintoretto, Tiziano, Botticelli, El Greco…−. Ya en el siglo XIX sus sensuales pinturas inspiraron un culto homosexual explícito. En la literatura, Tenesse Williams encontramos un poema, ‘San Sebastiano de Sodoma’, en el que narra el en unos cuantos versos explica su drama.

 

Tanto la historia de San Sebastián como su rol en la cultura gay más moderna simbolizan el impulso de subversión. En muchas pinturas de San Sebastián luce un rostro que expresa una mezcla de placer y dolor. Se considera que esto ilustra el placer por ser coherente con sus convicciones y el dolor de verse atacado por defenderlas.

En este caso quiero proponer Una “Santa Sebastiana” que gracias a la calidad gestual que posee mi modelo Oksana Shkiryatova, he podido desarrollar y proponer una visión de este Santo en una versión femenina.

 

 

Photographs model: Eugenia Carica
Model : Oksana Shkiryatova
Art Work: Gonzalo Villar

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