En ocasiones veo Rinocerontes

 

Rhinocerator – Gonzalo Villar ( 2011)

La inspiración se define como un brote de creatividad irracional e inconsciente. Literalmente, la palabra significa “recibir el aliento,” y tiene sus orígenes en el helenismo y la cultura hebrea. Según los griegos, la inspiración supone que el poeta o artista alcanza un estado de éxtasis o furor poeticus, el frenesí divino o locura poética. El artista es transportado más allá de su propia mente y recibe los pensamientos de los dioses. Según Sigmund Freud “ Si la inspiración no viene a mi, salgo a su encuentro “.

En mi caso la inspiración, ciertamente, es caprichosa,  a veces viene con un simple detalle al que nadie presta atención, con un gesto, unas palabras o una imagen.

La idea de mi “Rinocerator” surgió con una escena que protagoniza Adrien Brody, el Dalí en Midnight in Paris“ y a mi admiración por el pintor de Figueras.

 

En la década de los cincuenta, Dalí introducirá la figura del rinoceronte en su repertorio iconográfico. Se trata de un motivo recurrente en toda su producción meridiana, que nace -a través de pócimas paranoico críticas- de Lautréamont, Dios y Vermeer de Delft. ( Apunte paranóico-crítico sobre Dalí y el rinoceronte).

 

Galería Rinocerontes de Dalí:

No obstante desde Plinio el Viejo hasta Salvador Dalí, el rinoceronte es una bestia que ha inspirado los más variados sentimientos a lo largo de la historia escrita. Poetas, monarcas, viajeros, modistos, políticos, y sociedades enteras se han visto influenciadas, de una u otra manera, por estos nobles gigantes ( véase Pequeño Tratado de Rinocerontología ).Ahora en ocasiones veo Rinocerontes.
Gonzalo Villar
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