Soledad

Caminando entre sombras estas pálida, enferma, afligida, tu cuerpo triste y asqueroso, pero aun estas viva. El amor solo fue una ilusión y ahora estas sola en el exilio con este dulce dolor que excita tu maldad. Tus palabras mudas están, y tu mirada ciega quedo, pero sigues viva y no entiendo porque quiero que mueras en la luz , aun no se porque…Ahora ves sombras, pero son solo pálidas sombras de la realidad, estas alejada de la bondad y tres grados de la vanidad…Y el amor, el amor!…es una ilusión en ti niña mía, tus palabras mudas están y tu mirada ciega quedo. Estas sola, de ahí jamás regresaras porque sigues sola y nunca me entenderás. Solo veo tu silueta veo tu triste sombra, Soledad te invade, Soledad es tu amiga, Soledad es tu nombre y estas sola con tu pobre alma! Soledad, acuérdate Soledad da amor, Soledad siente e inunda con tus mentiras, Soledad asesina, Soledad arranca una vida, Soledad es tu nombre, pálida sombra de la realidad eres tu Soledad.
Aunque se dice que no es posible vivir sin los demás, hay muchos tipos de solitarios. Así, están solos aquéllos que han perdido, por alejamiento, ruptura o muerte, una relación afectiva profunda con otro ser, o los que se alejan de otras personas por miedo a ser rechazados. Lo mismo les sucede a aquellos que por triunfar -o tal vez simplemente por subsistir- no han tenido tiempo de aprender a convivir. O los terribles casos de los que son marginados por su raza, minusvalía, enfermedad, pobreza… El consuelo es que hay muchas maneras de intentar huir de la soledad. 

El hombre hasta los 32 años está más solo que la mujer, y ella se siente más aislada a partir de esa edad. El varón sufre de soledad tanto como la mujer, pero no lo cuenta y por eso se nota menos. Las mujeres comunican mejor su angustia y se buscan amigas más fácilmente.

¿Por qué existe tanto temor a la soledad? En el mito de los seres redondos, Platón explica cómo Zeus decidió un día cortar por la mitad a los seres humanos. Éstos sintieron entonces un vacío insoportable y empezaron a buscar desesperadamente su mitad perdida. Algo parecido a lo que hacen muchos solitarios que frecuentan los bares o discotecas de “solteros” que existen en las grandes ciudades.Hay mujeres de 45 años que no se van a quedar en casa y no es que vengan para buscar a un hombre con el que irse a la cama, claro que no, pero pueden encontrar un tipo majo con el que tener una relación”. 

Los clientes de estos bares tienen algo en común: todos niegan sentirse solos. Sin embargo, el aislamiento que casi roza la desesperación impregna el ambiente, con más fuerza aún que las luces y la música estridente. Los hombres están de pie, solos o en parejas, con el cuello estirado oteando el limitado horizonte, concentrados en su búsqueda. Las copas en sus manos hacen el papel de lanzas cazadoras. Las mujeres, muy engalanadas, están sentadas en grupos y parecen ignorar a los hombres, pero sus cabezas giran a los lados y sus rápidas miradas registran cualquier movimiento exterior. También buscan, pero su estrategia para encontrar es no demostrarlo. Aunque no lo reconozcan, la gente viene aquí porque está muy sola.Maduros separados, solteros o viudos. Así es el público que frecuenta ciertos bares o discotecas de las grandes ciudades donde los contactos entre los dos sexos se presumen que son fáciles.

Yo he visto mujeres separadas, totalmente destrozadas que por escapar de ellas mismas y para quemar su último cartucho, se dejan enganchar por cualquier desaprensivo que las abandona aún mucho peor de lo que estaban. Pero hay mucha gente que lo necesita desesperadamente; nos consuela que nos toquen, nos hace sentir que somos aceptados”. Sin embargo, cuanto mayor es la necesidad de los solitarios, más gruesa es la coraza que les protege del rechazo.Miles de internautas utilizan la pantalla de su ordenador como protector anti-rechazo.En la Red hay dos mundos: uno es marcadamente sexual y el otro emocional. En el primero buscas a alguien que te excite, por medio de conversaciones o correos electrónicos; normalmente no se quiere llegar a más”. 

El sexo, que es un medio para comunicarse con los demás y que suele aplacar la angustia, se practica cada vez más en solitario.Las mujeres casadas, que no están bien con sus maridos buscan compañía cibernética. “Estas relaciones nacen del vacío emocional y la gente se vuelca mucho en ellas. Aunque dices que quieres hablar de cine y literatura, siempre acabas charlando de tus problemas, de lo que sientes, de que te gustaría salir de donde estás”. Los sentimientos que se despliegan en estas relaciones son iguales que los de la vida real, hay celos y dependencia. “Estás deseando enamorarte y te sientes tan solo que te vuelves loco por la primera que te hace caso, como en la adolescencia. Y además, desarrollas una falsa seguridad debido al anonimato, porque sabes que en la Red nadie puede desenmascararte”. Sin embargo, la soledad se cura y hay dos maneras de combatirla. Cuando tiene causas basadas en la personalidad del individuo -como timidez excesiva, falta de autoestima o dificultades de comunicación- conviene afrontarlas en primer lugar porque, si no, las soluciones siempre serán circunstanciales o paliativas. Pero si estos problemas no existen, o sólo se dan de manera moderada, hay que ser conscientes de que la soledad es algo que afecta a otras muchas personas que están igualmente deseosas de terminar con ella.
” El antídoto contra la soledad es la comunicación y la capacidad de relación”
Para salir del aislamiento es necesario hacer contacto, primero con nosotros mismos y después con los demás: familia, amigos, entorno laboral e incluso personas con las que sólo cruzamos cuatro palabras para comprar el pan. Tal vez haya que aceptar que la soledad no va a abandonarnos nunca del todo, pero es bueno saber que podemos modificarla y, lo que es igualmente importante, aprender a convivir con ella”.  

GZLo
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