Carroña TV

¿Es cierto que la sociedad española tiene la televisión que se merece? ¿Sufrimos la programación más vulgar de toda Europa? ¿Por qué la aparición de las cadenas privadas no ha generado una mejor oferta, sino todo lo contrario? El periodista y sociólogo Lorenzo Díaz se hace estas preguntas, las mismas que los intelectuales y los telespectadores normales, para tratar de explicarse el fenómeno que nos invade desde hace más de una década:

La telebasura, una forma de hacer televisión en la que priman el morbo, el sensacionalismo, la sensiblería y el escándalo puro y duro. Parece que todo vale para atraer a la audiencia.

La televisión ha sustituido a la realidad, creando otra nueva en la que se trivializa todo lo negativo. Sus mensajes no sólo son frívolos e intrascendentes, sino que crean estilos de vida, concepciones del mundo, paradigmas sociales y gustos estéticos. Los programas que basan sus contenidos en informar de la vida privada de los famosos y de una fauna variopinta que se hace rica sin esfuerzo alguno crecen exponencialmente temporada tras temporada, y tienen audiencias superiores a los telediarios.Hacemos buenos periódicos y tenemos una radio excelente, ¿por qué hemos dejado a la televisión que nos haga el trabajo sucio? En última instancia, ¿quiénes son los responsables: los productores, sólo atentos a la cuenta de resultados; los telespectadores, poco o nada selectivos con lo que ven; o los poderes públicos, cuya reacción todavía está por llegar? Y la pregunta del millón: ¿se puede poner freno a este desenfreno o el fenómeno de la telebasura aún puede ir peor?
Referencia: La caja sucia. Telebasura en España de Lorenzo Díaz
los reyes de la telebasura, tan vista por otra parte, ocupan un lugar de privilegio en los principales salones de nuestra “suciedad” española, puesto que es el único país de la comunidad Europea y casi en todo el mundo en contar con este tipo de programas. Un pais que conozco muy bien que es francia no existe esta carroña ni leches, solo se habla un poco de la Carla Bruni, pero alli ni les va ni les viene, algunos de mis amigos que ven la TV internacional se quedan alucinados de la porqueria que hacen en españa como las norias, dec etc. Normal que nos tomen como frikies a los españoles.
Telecinco paga a delincuentes por ir a contarlo en televisión, aún recuerdan al impresentable y siempre presunto estafador Julián Muñoz presumiendo de los 350.000 euros de sus exclusivas en Telecinco, el presunto “homicida involuntario” Farruquito hablando de su atropello con María Patiño en ‘DEC’, a Jordi González haciendo un llamamiento público a delincuentes o a Nacho Abad alegando su deber de informar los casos truculentos a los que dedica largas horas para su despiece, como el asesinato de la joven sevillana Marta del Castillo,tratamiento por el que la fiiscalía ha abierto una investigación. La elementa de AR llegó a decir que una niña de 14 años es lo suficientemente madura como para que ella la entreviste en su programa, pero si no tiene la madurez para escribir un libro, que poca verguenza para hacer tal afirmación, imbécil ! Ahora asisten a la verguenza ajena que provoca ver las tripas íntimas del histérico Victor Sandoval, llorando ante las fotos de su chulo amante, que asco!!!

Los programas de televisión convierten la información en un “telefilme de horror y lágrimas”, llenando horas y horas con sucesos escabrosos, sin escatimar detalles sórdidos, sangre, llantos e incluso testimonios de víctimas y verdugos, pagándoles a todos por seguir en sus papeles.Las peor paradas en esta especie de revisión lo sabemos todos, son tele 5 y antena 3 que pagan grandes sumas de dinero a gente por ir a contar sus historias a los platós.
La telebasura la mantenemos nosotros viendo estos programas y con alto indice de audiencia (se entienda por nosotros a todo el territorio), lamentablemente series divertidas con gran interés y presupuesto dejan de emitirse Puede que los televidentes tengan la culpa de que les gusten ciertos programas, pero para mi está claro que si esos programas no existieran no se verian. Otra cosa es que sean faciles de hacer, baratos o muy rentables… Para que recurrir a mejores programas, imaginativos y que a la gente les guste? Así es de triste nuestra asquerosa televisión, seres como Jordi González, Jorge Javier Vazquez y Ana Rosa Quintana a los que considero como representantes significativos de tal tipo de televisión y que se autoafirman como periodistas transformados en buitres carroñeros.
Gonzalo Villar
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