Quid Pro Cuo…Clarice

“El arte es la mentira que nos acerca a la verdad”. Ahora voy a ponerme densete. En la vida hay demasiada mentira, demasiado dinero, demasiadas putas ( Ya lo sé, nunca hay demasiadas) y poca verdad. El problema es que estamos rodeados de mentiras. A los bancos, las televisiones, los que manejan este negocio, no les interesa la verdad. No les culpo, solo les interesa el dinero ( y las putas ). “El camino del hombre recto está rodeado por la avaricia de los egoístas y la tiranía de las mujeres malas”)))))) La gente quiere ver obras, fotos y películas que hablen del mundo en que vivimos, historias sobre los seres humanos, de sus debilidades, de sus pecados, quieren saber la verdad, porque estamos aquí y porque vamos a morir irremediablemente solos” Meeeeeeeeeeec! Error! la gente quiere emborracharse y a ser posible rápido. La gente quiere amigos de internet que le digan que está muy guapa y anuncios de como alargar sus penes. La gente quiere dinero y tetas.)))))
Pero no seamos destructivos y creemos algo juntos. Propondré algo desde aquí. Si nosotros, los creativos, los artistas, los freaks, los que estamos dentro de la jaula y somos observados y juzgados, como Clarice Starling juzgaba a Hannibal Lecter (Porque nosotros, en la ficción, hemos asesinado, hemos follado, hemos pasado al otro lado de la jaula de circo… Otra cosa es la realidad, porque los guionistas, follar, más bien poco). Propongo lo que le dijo Hannibal a Clarice “Quid por quo”…
Y entonces Clarice Starling le contó la historia que durante tanto tiempo Hannibal Lecter había querido escuchar: le contó cómo murió su padre, le contó cómo tuvo que vivir con su tío, y le contó cómo, en una espantosa noche, Clarice fue testigo de cómo su tío mataba a unos caballos y a unos corderos. le contó el aterrador chillido de los corderos en su agonía, le contó que continuaba escuchando esos chillidos en sus sueños, y le contó cómo intentó salvar a uno de esos corderos con la falaz ilusión de que de esa manera los demás dejasen de sufrir, dejasen de chillar y así poder alejar los chillidos de su cabeza, para que el silencio volviese a sus pensamientos.  Un silencio que Clarice llevaba años buscando, un silencio en el que Clarice se sentiría segura, un silencio con el que Clarice volvería a encontrarse en paz consigo misma, un silencio reconfortante, un silencio protector… Mientras que Clarice desea ardientemente el silencio de los corderos, a otros nos gustaría dejar de escuchar ese mismo silencio, un silencio tan desconcertante, un silencio tan insultante, un silencio tan inmerecido, un silencio tan egoísta, un silencio tan malentendido, un silencio tan humillante, un silencio tan incómodo, un silencio tan lejano, un silencio tan triste, un silencio tan despreciativo, un silencio tan aburrido, un silencio tan premeditado, un silencio tan embustero, un silencio tan típico, un silencio tan estúpido, un silencio tan cansino, un silencio tan eterno… Un silencio que se podría romper con tantas palabras:

“Te Amo, anda que tu, anda que nosotros, siempre estaremos juntos, cariño, mi cielo, vamos a la playa mañana, vamos a comprar un libro, no puedo vivir sin ti, vemos una película esta tarde, me vuelves loca en la cama, voy a llamar a mi madre, te quiero, yo tengo billete de vuelta, al aclarar todo regresaré lo más pronto posible, todo esta claro con mi puto padre, te juro que volveré”….. parole, parole……

Y lo peor de todo es que ya no importa cómo se rompa ese silencio porque ha sido demasiado tiempo, ha sido demasiado largo y ha sido demasiada apatía como para pensar que todo sigue igual, como para pensar que nada ha cambiado, como para pensar que se tenía algo especial, porque lo cierto es que ya no importa lo que tenga que decir, lo realmente importante es por qué sigue callada, por qué no se da cuenta que me está matando con este atronador silencio y por qué no le importa mi sufrimiento ante la crueldad de la más terrible traición. No necesitas ser un detective profesional para saber si una persona está diciendo la verdad o está incurriendo en una mentira. Lo único que necesitas es saber cuáles son las señales que te esta enviando en sus mensajes y sobre todo ser muy observador con las acciones o inacciones o sea la forma de actuar de la persona mentirosa, pero si estás enamorado, estás ciego, indefenso, con los pantalones bajados y te la meten bien metida y con fuerza hasta que vean la sangre y continúan metiéndotela, más y más.

La mentira es una herramienta que casi todas las personas usan alguna vez en su vida, ya sea para perjudicar a una persona y aunque suene extraño, para beneficiar a otra persona. Por eso, saber leer las mentiras a tiempo y anticiparte a lo que pudiera ser un daño que te puedan infligir es muy importante para evitarte frustraciones y/o inconvenientes.

Una persona que se sabe culpable de una mentira adopta una postura defensiva. Mientras que una inocente va al ataque o a reclamar al sentirse ofendida y cuestionar sus sospechas. El mentiroso se limitará a defenderse y ofrecer excusas, hasta hacer acusaciones contra quien lo cuestiona, hasta valiéndose de artimañas poco éticas y/o profesionales, tienden a tergiversar la realidad. El mentiroso se siente incómodo y evita la conversación y el encuentro de quien lo cuestiona, por lo tanto, tiende a tener el menor contacto posible con la victima de su engaño. Es el tipo de persona que le dice a su amado. ” tranquilo cariño, que todo volverá a la normalidad”.

Un mentiroso si es cuestionado atacará y subconcientemente se identificara a si mismo al decirle (mentiroso, embaucador o charlatán) a quien le señala, cuando esas palabras realmente se las dice a si mismo, de forma inconciente. El mentiroso es una persona que cambia mucho de parecer y queda mal de continuo con la gente con quien ha hecho compromisos. Un mentiroso puede decidir que no va a mentir. Desconcertar a la víctima es un hecho deliberado; el mentiroso tiene el propósito de tenerla mal informada. La mentira puede o no estar justificada en opinión del que la dice o de la comunidad a la que pertenece. El mentiroso puede ser una buena o una mala persona, puede contar con la simpatía de todos o resultar antipático y desagradable a todos. Pero lo importante es que la persona que miente está en condiciones de elegir entre mentir y decir la verdad, y conoce la diferencia, Los mentirosos patológicos, que saben que están faltando a la verdad pero no pueden controlar su conducta, no cumplen con mis requisitos. Tampoco aquellos individuos que ni siquiera saben que están mintiendo, de los que a menudo se dice que son víctimas del autoengaño. Un mentiroso puede llegar a creer en su propia mentira con el correr del tiempo; en tal caso, dejaría de ser un mentiroso, y sería mucho más difícil detectar sus faltas a la verdad.

Si eres una persona que conoce todos los trucos del mentiroso y caes ante sus engaños, entonces tu serás el responsable del mal que te suceda. Si por el contrario los anticipas no deberías sufrir ninguna consecuencia.

Si has decidido creer en alguien o darle una oportunidad y luego te das cuenta que te va a engañar y hacer daño, entonces tienes las opciones de usar tus conocimientos para evitar ser engañado. Si conoces como detectar un mentiroso puedes hacer una de tres:

1º – se lo dices y lo confrontas

2º – dejas que las cosas transcurran y se compliquen

3º – decides jugar con el y hacerle creer que se va a salir con la suya, entonces lo tomas por sorpresa. (al menos esta es mi preferida) de modo que de esa forma el mentiroso traidor aprende una lección.

Gzlo
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